Sabes que te gusta la escritura y has decidido concederles a las musas su oportunidad. “Escribiré mi libro”, sentenciaste una mañana y ahora acumulas notas, papelillos —puede que alguna servilleta con el esquema de tu futuro bestseller— y no sabes cómo seguir. Respira, lo estás haciendo fenomenal. Y aquí te entrego, como el santo grial, los 10 mandamientos de Castro Escritura que harán el camino del escritor novel más sencillo. Revisa en cuáles flaqueas y en cuáles destacas, encontrarás trucos para resolverlos.
- Santificarás la escritura y escribirás.
- Amarás la literatura por encima de todas las cosas.
- No corregirás durante la fase creativa.
- No te avergonzarás de lo escrito y lo aceptarás
- En fase de corrección no te mentirás.
- No destruirás ningún escrito de forma permanente.
- Honrarás tus heridas como motor de escritura.
- No tomarás la lectura en vano.
- Evitarás lo previsible y serás original.
- No codiciarás los bienes ajenos ni envidiarás.
1. Santificarás la escritura y escribirás.
Escribe lo que quieras, la lista de la compra, lo que odias de tu vecino o lo mucho que te gusta el pastel de remolacha. Me da igual, pero ¿sabes lo cantidad de gente que desea publicar una novela y no produce ni una línea al día?
El hábito sí hace al monje y escribir mejor es la consecuencia inevitable de escribir mucho y con constancia. No hay otro camino.
Y si vas a utilizar la excusa de los bloqueos creativos, te diré que no aplican para quien no escribe ni un párrafo al día, aunque no tenga propósito productivo. Si eres de los míos —o como mi antigua yo—, y ya no te queda ni un vídeo, podcast, libro, curso, retiro, máster de novela o loquequiera que te distraiga de entrar en acción, recuerda que la escritura es activa, no pasiva.
Así que coge el lápiz y empieza. ¡YA!
2. Amarás la literatura por encima de todas las cosas.
Si te lanzaste a escribir para ganar miles de euros y firmar autógrafos, te equivocaste. Es un buen deseo, pero un mal motor de acción, porque antes de ganar algo (dinero, concursos o reputación), tendrás que estar dispuesto a perderlo todo (ego, costumbres, apego al escrito…). La escritura va a desnudarte. Y decirlo es fácil, pero hacerlo no.
¿Te acuerdas de Uma Thurman en Kill Bill, entrenada por Pai Mei, que aprende golpeando la misma tabla hasta reventarse los nudillos y perforarla? Pues escribir una novela es así de complaciente. Vas a sudar sangre, así que más vale que te encante lo que haces.
Cuando amas la literatura por encima de tus aspiraciones narcisistas, entiendes que eres tú quien está al servicio del texto y no a la inversa.
3. No corregirás durante la fase creativa.
El renacentista Miguel Ángel decía que no esculpía la piedra, sino que, simplemente le quitaba lo sobrante. ¿Qué te parece?
Convirtió un bloque abstracto de mármol, de 5 metros de altura, en el entramado de un cuerpo delicado y perfecto de “El David”. Tú vas a hacer lo mismo, pero tu basta piedra son las palabras y cuando salen por primera vez son toscas, poco refinadas, duras como la roca. Durante la fase creativa hay que permitirles esa brutalidad, configuran la materia orgánica con la que irás trabajando después. Por eso no se corrige todavía, no puede intervenir tu parte crítica sino después. Primero vuelca y mide la piedra y más tarde irás “quitando lo que sobra” para generar tu maravilla.
Si quieres saber más sobre las tres fases de la escritura te lo cuento en este post.
4. No te avergonzarás de lo escrito y lo aceptarás
A medida que entrenes tu escritura y diversifiques tus lecturas, es probable que percibas cierta pequeñez en tus historias anteriores.
Te felicito. Significa que ha nacido en ti una criatura necesaria cuyo nombre es: ¡Criterio Estético! Criterio Estético es muy majo, un verdadero relaciones públicas que te llevará lejos, pero otras veces, cuando se aburre, se comporta como un sibarita estirado y mentiroso. “SHAME ON YOU!”, te grita: «¡Qué vergüenza!, en qué estaría yo pensando».
A Criterio Estético hay que llamarle al orden. Primero, ¿te avergonzarías de tus dibujos de 4 años cuando representabas las cabezas de tu familia del tamaño de un globo aerostático?
Criterio te hará creer que todos tus compañeros de preescolar ya dibujaban bodegones al carboncillo mientras tú luchabas porque las manos de tu padre tuvieran menos de quince dedos. Pero no es así. Y segundo: Criterio Estético tiene mucha familia extensa que va a venir a tomar café contigo: el tío Elgusto Eslibre, la amable tata Puesmira Quemono, el abuelo Estoy Orgulloso, la prima Quepreciosidad y ese texto que tan rudimentario te parece, es muy probable que goce de más calidad de la que le otorgas.
Honra tu trabajo, tu avance y tu camino, porque si Criterio Estético se vuelve loco, ningún pariente amable vendrá a tomar café. Y la verdad, cenar con todos ellos es de lo más divertido.
5. En fase de corrección no te mentirás.
Después de haber creado sin juzgar nos toca corregir y llamar a la Autocrítica. Esta señora, que es madre adoptiva de Criterio Estético tiene arrebatos coléricos importantes. Está contratada para ser hiperexigente y revisar CUANTO SEA NECESARIO para mejorar el texto. Es disciplinada como una pianista norcoreana o una bailarina rusa de ballet, por eso la adoramos. Repite, regaña, señala el error, exige apuntando alto y por eso la queremos. Pero a veces miente. Miente cuando el cansancio la puede y da por buenas verdaderas patatas y miente también cuando se tiraniza y no te permite avanzar. Por eso debes trabajar tu equilibrio, tu criterio sano en corrección, juzgar tu texto desde un lugar equilibrado y justo contigo mismo, para que ella no tome el poder y no te mienta. ¿Puedo mejorar el texto con los medios/tiempo del que dispongo? ¿Dispone realmente de “latido” o debo dejar ir el texto y pasar al siguiente?
6. No destruirás ningún escrito de forma permanente.
Las ventoleras de las personas creativas podrían estudiarse en Hardvard o Standford, porque encierran más dramatismo que nuestras propias novelas.
Esto es una castaña, que me corten la cabeza si vuelvo a tocar el texto. A la porra, que le zurzan, M**^^da Mierda Mierda pura. DELETE FOR EVER.
Dos días después: ¿Cómo era eso que me quedó tan precioso y que borré el otro día de forma permanente?
¿La solución? Crea tu compostera del escritor. Deja que los textos reposen o mueran en una carpeta libre de los rayos del sol y bien aireada. Porque está comprobado que de los textos muertos siempre nacen otros. Quizá solo rescates una frase o una idea pequeña como un grano de arroz. Pero puede convertirse en el propulsor de un escrito. Que no valiese entonces no significa que no vaya a valer nunca.
7. Honrarás tus heridas porque en ellas reside tu motor de escritura.
Cuando Nathalie Poza recogió el Goya a la mejor actriz en 2018 confesó: pensé que este personaje me arrancaría la vida y me la ha devuelto. El arte importa, si hay alguien ahí fuera que quiera dedicarse a esto le digo: ¡SALTA! Abraza tus heridas y conviértelas en una obra de arte porque merece la pena. Yo no sé si cambiaremos el mundo, pero a mí este oficio me ha salvado la vida.
Yo confieso: no haré más preguntas su señoría.
8. No tomarás la lectura en vano.
Sin hábito de lectura no dispones de referencia para tu escritura. ¿Acaso podrías pintar un Gavisjofán pardo común? Píntalo para mí. ¿Cómo es? ¿Cómo suena, cómo se mueve, a qué se parece, cómo se comporta?
No podrás representarlo si tus sentidos no lo han experimentado primero. Con la escritura ocurre algo parecido, careces de referencias sensoriales para reproducirlas en tu texto. No leer significa reducir el universo a un canal minúsculo, desprovisto de sus cualidades.
Te recomiendo, por supuesto, acercarte a los clásicos, pero ojo; que en esa categoría hay libros ágiles, innovadores y para nada pesados. Aquí encontrarás 5 libros clásicos tan cortos que matan tus excusas. Explora géneros literarios distintos, busca gente de referencia (prescriptores) para encontrarlos, grupos de lectura o aplicaciones. Aplicaciones para lectores gafotas. En las redes sociales de Castro Escritura encontrarás también recomendaciones literarias.
9. Evitarás lo predecible de un lugar común
Me creí super original cuando empecé este post. Hacía meses que cree el borrador y cuando lo terminé se me ocurrió escribirlo en GOOGLE. Merde, hay tropecientos. He caído en la L de lugar común. Nos creemos originalísimos, al destello de un chispazo lo llamamos explosión creativa. Pues no. Compartimos territorio, cultura, música, referentes, canales de comunicación, vías de acceso al mundo parecidas y nuestras rutas más transitadas de conexión con la creatividad se parecerían mucho entre tú y un paisano de Soria elegido al azar. Esos son los LUGARES COMUNES. A donde va Todo el mundo, el lugar seguro, donde no se falla.
Hay gentrificación en la literatura también y las editoriales se mueren por escuchar originalidad y frescura.
Por eso debes romper la lógica inicial, retorcer tus propuestas hasta reconvertirlas. Explora, matiza, deconstruye, revuelve y recompón como a un Mr. Potatoe, hasta que no haya señor ni potatoe.
10. No codiciarás los bienes ajenos ni envidiarás.
¿Qué tiene este para que le publiquen que no tenga yo? Menuda birria de libro, esto lo escribe hasta mi primo de 5 años.
Y es posible. No abriré aquí el melón del sector editorial, pero entonces no me hagas abrir el de la soberbia del escritor herido. A veces sobreestimamos nuestras capacidades. Criticamos el trabajo de otros y seamos francos: debajo atufa a envidia mala. A: ¿por qué este patán triunfa y yo no, con lo guapo y gafapasta que soy? Pues porque tú jamás escribirías algo así, no es tu estilo, no es tu voz y has elegido apostar por ti, así que deja de enfocarte en cómo friegan los demás sus platos en sus casas y ocúpate de la tuya. De perfeccionar TU voz, de trabajar TU estilo, de triunfar en TUS parámetros, de recorrer TU camino.
Y si no quieres andar ese camino solo, yo puedo ayudarte. Escríbeme y hablamos.






